No olvides lo principal.
Cuenta la leyenda que una mujer pobre, con un niño en los brazos, pasando frente a una caverna escucho una voz misteriosa que allá adentro le decía, “entra y toma todo lo que desees, pero no te olvides de lo principal”.
Recuerda algo, después que salgas, la puerta se cerrará para siempre, por lo tanto, aprovecha la oportunidad pero “no te olvides de lo principal”.
La mujer entró a la caverna y encontró muchas riquezas, fascinada por el dinero, oro y joyas, puso al niño en el piso y empezó a juntar ansiosamente todo lo que podía en su delantal, la voz misteriosa hablo nuevamente ..... tienes solo cinco minutos.
Agotados los cinco minutos, la mujer cargada de riquezas corrió hacia fuera de la caverna y la puerta sé cerro, recordó entonces que el niño quedo allá y la puerta estaba cerrada para siempre. la riqueza dura poco y la desesperación siempre.
Lo mismo ocurre a veces con nosotros, tenemos de vida aproximadamente unos ochenta años en este mundo, y una voz siempre nos advierte “no te olvides de lo principal”, y lo principal son los valores, cortesía, agradecimiento, lealtad, respeto, amistad.
La ganancia, la riqueza, los placeres materiales nos facinan tanto, que lo “principal” siempre se nos olvida.
Así agotamos nuestro tiempo aquí, y dejamos a un lado lo esencial, que jamás nos olvidemos que la vida en este mundo pasa rápido, y que la muerte llega inesperadamente. cuando la puerta de esta vida se cierre para nosotros, nunca más se abrirá y de nada valdrán las lamentaciones.
Ahora piensa y reflexiona por un momento, ¡qué es lo principal en tu vida! .
Recuerda algo, después que salgas, la puerta se cerrará para siempre, por lo tanto, aprovecha la oportunidad pero “no te olvides de lo principal”.
La mujer entró a la caverna y encontró muchas riquezas, fascinada por el dinero, oro y joyas, puso al niño en el piso y empezó a juntar ansiosamente todo lo que podía en su delantal, la voz misteriosa hablo nuevamente ..... tienes solo cinco minutos.
Agotados los cinco minutos, la mujer cargada de riquezas corrió hacia fuera de la caverna y la puerta sé cerro, recordó entonces que el niño quedo allá y la puerta estaba cerrada para siempre. la riqueza dura poco y la desesperación siempre.
Lo mismo ocurre a veces con nosotros, tenemos de vida aproximadamente unos ochenta años en este mundo, y una voz siempre nos advierte “no te olvides de lo principal”, y lo principal son los valores, cortesía, agradecimiento, lealtad, respeto, amistad.
La ganancia, la riqueza, los placeres materiales nos facinan tanto, que lo “principal” siempre se nos olvida.
Así agotamos nuestro tiempo aquí, y dejamos a un lado lo esencial, que jamás nos olvidemos que la vida en este mundo pasa rápido, y que la muerte llega inesperadamente. cuando la puerta de esta vida se cierre para nosotros, nunca más se abrirá y de nada valdrán las lamentaciones.
Ahora piensa y reflexiona por un momento, ¡qué es lo principal en tu vida! .
