La semilla.
Un domingo del mes de septiembre , en una fastuosa ceremonia de exámenes de artes marciales, en el pueblo de Chimalhuacan, la profesora Esmeralda, ya nos esperaba allá en el lodazal donde se encuentran los verdaderos artistas marciales, nos recibió y nos paso a su casa, en donde imparte LimaLama, antes de entrar, nos percatamos que a media calle se encontraba un estrado, rodeado de muchos espectadores, nos esperaba un lugar de honor, para presenciar el espectáculo, con toda la cortesía y respeto, se nos presentó, escuchamos un magnifico grupo de música andina, la profesora nos sorprendió al actuar para sus maestros, con varios bailables regionales, posteriormente con su karategui al frente de sus alumnos de LimaLama, dirigiendo sus exámenes, concluyendo con un banquete para sus maestros, profesores y público presente.
Pocos días después, me avisaron que la profesora se encontraba grave en el hospital, de un repentina enfermedad, me presente de inmediato, encontrándola en una cama llena de tubos, mangueras, suero, todo eso que se ve ahí, con su mirada triste, aferrándose a la vida, con todo el deseo de vivir. La esperaba una semana antes para habilitarla con su grado de cinta negra, por el trabajo realizado, pero no llego, por tal motivo, poco después ya consiente en el hospital platicamos, nos gano el sentimiento al pensar, la corta distancia entre la vida y la muerte, pero con el compromiso y la orden que tendría que salir rápido y bien.
Poco después se presento como se había ordenado ante el seminario de cintas negras, me despoje de mi cinturón negro bordado y lo entregue al alumno querido, al alumno preferido, como signo de respeto a la muerte, pero de agradecimiento a la vida, como símbolo de entrega de mi corazón, a todos mis alumnos de artes marciales, como la semilla que debemos sembrar, de amistad, agradecimiento y reconocimiento, como la semilla que hoy estamos cosechando de nuestros estudiantes de LimaLama, de respeto, cortesía, lealtad, apoyo, entrega, sinceridad, amistad, sacrificio, perseverancia, estudio y amor, gracias por todo esto que nos dan.
Sinceramente
Hermanos Feregrino
